LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LAS AULAS DE EDUCACIÓN INFANTIL CON ALUMNOS DE NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES EN RÉGIMEN DE INTEGRACIÓN.

 

Miguel María Reyes Rebollo. Universidad de Sevilla.

Carmen Siles Rojas. Universidad de Sevilla.


 

1. INTRODUCCIÓN.

2. EL ORDENADOR COMO MEDIO DE APRENDIZAJE.

3. EL ROL DEL PROFESOR ANTE EL IMPACTO DE LOS MEDIOS INFORMÁTICOS.

4. LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO EN NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA EDUCACIÓN.

5. JUSTIFICACIÓN DE LOS MEDIOS INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.

6. LOS MEDIOS INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.

7. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROGRAMAS  PARA LA EDUCACIÓN INFANTIL.

8. EL ORDENADOR EN LAS ÁREAS DEL CURRÍCULO.

9. BIBLIOGRAFÍA.


 

 

1. INTRODUCCIÓN.

 

Hemos entrado en nuevo milenio y es necesario crear aulas innovadoras, que se caractericen por su adaptación al cambio, que sean capaces de abandonar el modelo de “Planificación estratégica lineal” y adoptar modelos que puedan proporcionar la retroacción continua que permita la trasformación progresiva de nuestras escuelas y por ende de nuestra sociedad.

 

Los niños que en la actualidad pueblan las aulas de educación infantil necesitan un incentivo más para su proceso de aprendizaje: el ordenador. Con esta herramienta podrán experimentar todas sus posibilidades creativas, experimentales y tecnológicas. Así los medios informáticos constituyen sin duda un medio idóneo para reforzar conocimientos y jugar con la imaginación a través de sus programas. Todo ello se deberá llevar a cabo en un contexto donde el profesor antes que nada debe estar formado para adentrar al niño en el mundo de la informática, explicándole su funcionamiento y ventajas con idea de que el alumno aprenda no sólo a manejar esta herramienta sino a valorar la importancia que va a implicar para su futuro tanto escolar como laboral.

 

2. EL ORDENADOR COMO MEDIO DE APRENDIZAJE.

 

La sociedad y, en especial, los educadores, se preguntan para qué deben prepararse los alumnos en el futuro devenir. La evolución social y científica es tan rápida que el acuerdo más definitivo coincide en el campo de las destrezas y técnicas. Entre éstas, las dirigidas a procesar información deben ocupar un lugar bien establecido. En el uso del ordenador en la enseñanza los protagonistas principales son los profesores, que crean las soluciones a los problemas reales y que además tiene que trabajar con escaso hardware. De las múltiples propuestas de clasificación de programas, optamos por enfatizar las categorías que vamos a tratar seguidamente.

 

En el uso instruccional, el ordenador se utiliza para la instrucción directa. Por tanto, las tareas de aprendizaje están bien especificadas, secuenciadas y con los prerrequisitos bien definidos (Bower y otros, 1992). Los programas responden a que el alumno conozca y comprenda conceptos complejos. En estos programas se suelen presentar ejemplos y no ejemplos del concepto, y propone que el alumno exprese el concepto, y que lo aplique a situaciones ligeramente distintas. Los procesos de evaluación y feed-back son elementos comunes en estos programas.

 

En el uso conjetural, los programas simulan modelos de situaciones concretas. Los ambientes de aprendizaje basados en simulaciones ocupan un nicho bien establecido en el mundo de los programas educativos. Las simulaciones permiten a los alumnos analizar y controlar sistemas complejos en ciencias experimentales, manipulando variables,  llevando a término experimentos, etc. Asimismo, permiten trabajar con diseños de mecanismos tecnológicos.

 

La investigación educativa señala que estos programas suelen ser más efectivos que la enseñanza tradicional. El sentido de estos programas se aumenta en el caso de que las experiencias reales sean peligrosas, caras, exigir mucho tiempo o de difícil acceso, usándose en estas situaciones como sustitutos del laboratorio real.

 

En la categoría del uso emancipatorio se ubican los programas que ayudan al alumno a realizar tareas mecánicas que intelectualmente no son productivas o cognitivamente no interesantes en un modelo dado, que son: laboratorios basados en microordenadores, telecomunicaciones, procesadores de texto, las bases de datos como sistema de organización y de gestión de la información, las hojas de cálculo, los paquetes estadísticos y el diseño de gráficos.

 

En el uso con función de entrenamiento, la frontera entre juego e instrucción puede ser borrosa o difusa. Se dispone de software  educativo de todo tipo, desde los menos elaborados hasta la enseñanza asistida por ordenador. Algunos programas son juegos que, no obstante, poseen más valor educativo que otros con intencionalidad instructiva.

 

En los usos especiales, la enseñanza a los alumnos con deficiencias visuales graves y , en general, a los alumnos con dificultades de aprendizaje puede facilitarse con el uso del ordenador. Cuanto más demandan las situaciones educativas, más importante es contar con el soporte de los medios informáticos, Así, por ejemplo, el uso del ratón permite a alumnos con dificultades para escribir el que puedan hacerlo seleccionando palabras de una lista y completando la comunicación a través del teclado.

 

3. EL ROL DEL PROFESOR ANTE EL IMPACTO DE LOS MEDIOS INFORMÁTICOS.

 

Los expertos dicen que en relaciones humanas si quieres ganarte a una persona has de hacerle hablar de sí misma, ya que es su tema. Por tanto, ¿qué es ser profesor en la sociedad actual?, este será nuestro punto de partida pero hoy en día aparece como brillo rutilante los medios informáticos por lo que tenemos que ver que nos ofrecen en el mundo de la educación y analizar los conceptos básicos que surgen de esta interacción.

 

Partiendo de las realidades objetivas que nos muestran el rápido camino desde las escuelas sin luz ni calefacción a la conexión generalizada a Internet hemos de llegar también a los múltiples problemas que se han generado: personales, institucionales, deontológico y hasta legales.

 

Considerando las múltiples facetas que se perciben en el desempeño del rol docente con relación a los medios informáticos podremos profundizar en estos problemas. El docente será cada vez más un facilitador, un orientador de trabajos y de líneas informáticas y, recordando de nuevo los mitos, el auténtico mentor que acompañará al alumnado en su camino de formación. Los medios son eso, medios; nunca fines en sí mismo. Los profesores somos elemento clave en el proceso educativo, ese diálogo a múltiples bandas en los que otro de los principales interlocutores será el conjunto de nuevos medios informáticos al servicio del alumno.

 

El papel del profesor toma nuevos senderos al aceptar las innovaciones de la tecnología educativa. De entrada ya no son básicamente transmisores de información. De Instructores (Alonso y Gallego, 1995) podrán pasar a desempeñar otras funciones más relevantes como:

·        Diagnosticar La necesidades y cualidades del discente

·        Crear series de experiencias de aprendizaje

·        Ayudar a los alumnos a aprender a cómo aprender

·        Personalizar el aprendizaje

·        Motivar al discente

·        Implicar a los discentes en la creatividad y las experiencias vitales

 

Para llevar a buen puerto estas actividades, el docente debe estar familiarizado con la tecnología educativa en sus vertientes de medios de comunicación de masas y de medios audiovisuales e informáticos, y diseños de instrucción.

 

Promover una educación para la tecnología, no sólo una tecnología para la educación, no significa para nosotros colocar a la educación en estado de dependencia, sino formar personalidades y grupos capaces de relacionarse con el fenómeno tecnológico desde una plataforma activa e inteligente. Nadie dudará que un primer círculo social afectado por este problema es el del profesorado. Y ninguna manera de aproximarlo a este hecho puede ser tan decisiva como su formación.

 

4. LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO EN NUEVAS TECNOLOGÍAS DE LA EDUCACIÓN.

 

La formación de los profesores lleva implícita una teoría del currículum y de la enseñanza. Según los paradigmas predominantes se insistirá en unos u otros aspectos formativos.

 

Joyle y Showers (1980), apoyándose en más de doscientos estudios de investigación sobre la eficacia de diversos métodos de formación, describen cinco enfoques caracterizándolos como “los más significativos”:

1.      Presentación de la teoría o descripción de la destreza o estrategia correspondiente.

2.      Demostración de las destrezas o modelos docentes.

3.      Práctica en situaciones de aula o en situaciones de simulación.

4.      “Feedback” estructurado o abierto (información sobre la actuación).

5.      Pautas de aplicación y orientaciones que permiten la transferencia de las destrezas aprendidas a la clase real.

 

Como resultado de este estudio, se podría decir, que las actividades de entrenamiento más eficaces parecen ser aquéllas que combinan teoría, presentación de modelos, práctica, “feedback” y orientaciones para la aplicación.

 

Para Alonso y Gallego (1995) seis conceptos claves se destacan en las tendencias actuales de formación de profesores en Europa Occidental:

a)      Relación constante entre formación inicial y formación continua, pues constituyen un proceso único.

b)      Objeto de análisis: la institución educativa y la función docente

c)      Las disciplinas

d)      Conjunto de conocimientos pedagógicos

e)      Investigación

f)        La práctica pedagógica como sujeto y objeto de estudio durante la formación.

 

El impacto tecnológico ha sido uno de los más importantes dentro de las corrientes de formación del profesorado. Sin embargo, la insistencia en la “práctica”, no nos puede hacer olvidar, la importancia de una teoría educativa y de la investigación, que fundamentarán la innovación y la capacidad de cambio del docente y su respuesta adecuada a las nuevas situaciones y nuevas exigencias.

 

Un programa de formación es, para Katz y Raths (1986: 87) una serie de fenómenos provocados  intencionalmente para ayudar a los maestros a adquirir los conocimientos, las habilidades, las disposiciones, las normas, etc., lo adecuado para la profesión de enseñar.

 

Resumiendo la investigación existente proponen once parámetros interrelacionados en una matriz:

·        Objetivos

·        Características individuales de los profesores

·        Características del equipo educativo

·        Contenido de formación

·        Métodos

·        Tiempos

·        Clima racional

·        Reglamentaciones

·        Recursos

·        Evaluación

·        Impacto del programa

 

Un programa de formación de profesores puede analizarse siguiendo estos parámetros y estudiando sus interrelaciones.

 

Medina (1989), después de analizar varios modelos de formación de profesores, señala tres dimensiones importantes:

1.      Los desafíos de la sociedad tecnológica y la necesidad de situar la escuela en el lugar adecuado ante estas nuevas demandas, a la vez que emplea desde la finalidad educativa la síntesis integrada desde los medios de facilitación de la comunicación, en un proyecto innovador de enseñanza.

2.      La adquisición de un estilo innovador y abierto a la génesis, desarrollo y evaluación de las reformas.

3.      La asimilación y construcción de una concepción educativa, que enmarque la teorización curricular y de enseñanza. El docente ha de ser un profesional de la educación que diseña cursos de acción innovadores, por su fundamentada apoyatura teórica y su praxis crítico-transformadora de la reflexión teórica y de la realidad.

 

Con estos presupuestos Medina plantea un esquema de análisis de la formación del profesor.

 

Para concluir este punto podemos citar el modelo de Huberman (1986) que trata de presentar una perspectiva global al recoger la exigencia permanente del constructo teoría-práctica, subrayando la fuerza de la práctica como eje de la elaboración teórica, insistiendo en que la teoría es el filtro interpretativo de la práctica.

Consta de seis fases:

a)      El análisis de las modalidades contextuales en las que se desarrollan los procesos de enseñanza-aprendizaje.

b)      El estudio de factores intraescolares plantea los siguientes puntos:

-         El aislamiento del profesor

-         La indeterminación de los objetivos

-         La variabilidad de las fuerzas de clase

-         La inestabilidad de las entradas

-         Vulnerabilidad a las modas pedagógicas

c)      Las presiones de la vida del aula, consta de los siguientes aspectos:

-         Implicación personal

-         Imprevisibilidad

-         Simultaneidad

-         Pluridimensionalidad

-         Inmediatez

La armonía entre el nivel personal y profesional nos daría un perfil de razonable asunción de responsabilidades, que pondría de manifiesto el compromiso del docente con su tarea de enseñar.

d)      El cuarto factor, presenta el conjunto de características del conocimiento del profesor que demuestran un modo de conocer intuitivo, inmediato, artístico, ligado a los procesos directos del aula. Este modo de conocer puede ser mejorado y desarrollado mediante un enfoque más reflexivo con mayor poder teórico y juicios más fundamentados.

e)      La lista de incidencias sobre la utilización de conocimientos ofrecen un claro panorama en el que predominan las orientaciones pragmáticas, conocimientos, recetas, concentrarse en objetivos específicos, mediación por tipo de oficio, etc.

f)        Finalmente Huberman hace alusión a las características de los inputs eficaces. Se espera:

-         Rentabilidad rápida

-         Carácter instrumental

-         Pluralismo

-         Disponibilidad

-         Continuidad

 

5. JUSTIFICACIÓN DE LOS MEDIOS INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.

 

Para justificar la incorporación y utilización de los medios en educación infantil nos basaremos en primer lugar al hecho de que nos encontramos en una sociedad donde las transformaciones de todo tipo de índole son sumamente frecuentes, entre las que se encuentran más especialmente de nuestro interés las tecnologías, de ahí su importancia para incorporarlas a lo largo de todo el sistema educativo, partiendo desde sus niveles inferiores, recogido en la LOGSE.

 

Es importante que esta adaptación a las transformaciones que se producen en nuestro contexto se encuentren reflejadas tanto formal como informalmente, es decir, en los proyectos educativos  de los distintos centros así como en la acción real del proceso de enseñanza-aprendizaje de cada día. Estas finalidades se corresponden con los procesos de desarrollo y aprendizaje que, en nuestra cultura, son propios de los niños y niñas desde el nacimiento hasta los seis años. En estas edades se producen tanto en el plano físico como en el social, afectivo y cognitivo importantes procesos para el desarrollo y constitución para la personalidad. Dicho proceso, debe acompañarse de un tratamiento educativo que promuevan y favorezcan  la adecuada inserción del niño en el medio natural, social y cultural al que pertenece.

 

Por consiguiente, el alumno de infantil debe, desde sus inicios, experimentar con los recursos de los medios de comunicación  de masas, y las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación (Alonso y Gallego, 1992) puesto que constituyen ejes fundamentales para el desarrollo de la sociedad venidera. Para esto es necesario contar con una “mejor organización, con mejores instrumentos y recursos y con una concepción más participativa y adaptada al medio”, para un mejor aprovechamiento de los recursos existentes en los centros.

 

6. LOS MEDIOS INFORMÁTICOS EN LA EDUCACIÓN INFANTIL.

 

Tradicionalmente no se han utilizado medios informáticos dentro de las aulas, y si algunos existían en el centro, se utilizaban en los despachos de profesores, secretarios para realizar tareas de gestión, organización, etc., y nunca como medio de enseñanza-aprendizaje para los alumnos.

 

Poco a poco se va introduciendo la idea que el acceso a las tecnologías incentiva a colaborar más que en las clases tradicionales, es un medio que interesa cada vez más a los niños a medida que comienzan a utilizarlo para crear y comunicarse.

 

En el aula de infantil, el ordenador está conectado desde que se entra hasta que se termina la jornada y en constante utilización por parte tanto de los alumnos como del profesor. La clase está organizada por “espacios” de trabajo, y uno de ellos es el espacio de informática.

 

Es muy importante trabajar a través de “espacios” dentro del aula de primaria pues estimula la autonomía  personal del niño, atendiendo a sus ritmos de aprendizaje y su individualidad, pero sin dejar de favorecer la interacción grupal. La actividad parte del niño y de su interés, por lo que el aprendizaje resulta mucho más significativo. Los aspectos a tener en cuenta (Cebrián, 1996) para trabajar en el “espacio” del ordenador son los siguientes:

·        Que el espacio esté bien delimitado. El niño debe saber como está delimitado el “espacio” y su nombre

·        El material debe estar estructurado, organizado y debe ser atractivo. El niño debe saber el material que hay en el “espacio”, y estos pueden ser cambiados cuando se estropeen o pierdan el interés para el niño. Estos materiales deben estar accesibles a las manos y campo visual de los alumnos

·        En el “espacio” de la informática no se trabaja de una sola manera y ello depende tanto de las características del programa como de los aspectos curriculares que se quieran trabajar. Así, hay momentos en el que el gran grupo asiste a la presentación de un cuento para posteriormente trabajar en tríos o parejas. También se trabaja de forma individual que aconsejan un mayor esfuerzo y concentración, de todas formas no hay que abusar del trabajo individual para evitar que el niño se limite a trabajar con el ordenador y se niegue a pasar a otro “espacio”

·        La adscripción  y movilidad de cada “espacio” deben ser flexibles y voluntarias, a no ser que el niño no quiera trabajar en otro “espacio” o se trabaje una actividad en gran grupo, como por ejemplo, asistir a la presentación de un cuento u otra actividad

·        El trabajo por “espacios” debe estar regido por unas normas comunes asumidas por todo el grupo. Normalmente cuando surge algún conflicto se reúnen en asamblea para crear estas normas:

a)      No debe haber un número de niños excesivos en el “espacio”

b)      El “espacio”tiene su material propio y deben estar en ese espacio

c)      Cuando se termina el juego el material debe quedar recogido y ubicado en su “espacio correspondiente

·        El papel de adulto será el siguiente:

a)      Hacer que el “espacio” sea atractivo

b)      Motivar a los niños para que jueguen en todos los “espacios” y no sólo en el de la informática

c)      Hacer que todos los niños participen, en la medida de lo posible

 

De todo lo expuesto anteriormente, se deduce, que tanto la organización de la clase como la metodología está caracterizada por las necesidades de cada momento.

 

Centrándonos en el campo de la discapacidad, y a pesar de no poder apuntar la dirección que tomarán los posibles avances tecnológicos, si es posible observar algunos logros conseguidos. En relación a los sistemas compensadores de la discapacidad, se avanza claramente hacia la obtención de un producto óptimo, definitivo, que pueda ser utilizado en diferentes contextos, que pueda estar disponible de forma permanente, que proporcione ayudas en todas las áreas necesitadas.

 

Como ejemplo, podemos tomar a empresas como Apple Computer que han fabricado ordenadores específicos para personas con discapacidad. Ordenadores que tienen en cuenta todos los aspectos que determinan la necesidad de adaptarse a la minusvalía presentada (visual, auditiva...)

 

7. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROGRAMAS  PARA LA EDUCACIÓN INFANTIL.

 

Para Cebrián (1996) la utilidad de los programas educativos está fuera de toda duda, siempre que tengan una cierta calidad y se tengan en cuenta una serie de premisas:

1.              Los programas educativos no son un material para usar en cualquier circunstancia, sino que se emplean en una situación determinada. Por ello, debemos tener en cuenta: el nivel de los estudiantes, si el programa está destinado al trabajo individual, en parejas o en pequeños grupos. Además, la interacción entre el programa y otras actividades relacionadas que se realizan en el aula.

2.              Si usamos un programa sobre una determinada materia, tenemos que considerar si los conceptos que transmite se adaptan a lo que pretendemos que aprendan nuestros alumnos y alumnas.

3.              El programa debe permitir que el alumno explore por su cuenta, que genere sus propias respuestas, que pueda equivocarse y que entienda luego que se ha equivocado y el ¿por qué?

4.              El programa puede contener mensajes que le comunique por dónde va avanzando y cómo va. Los mensajes le deben estimular a seguir adelante, mantener su interés e informarle de todas las posibilidades. La corrección de errores debe ser clara y el programa puede incluso estar preparado para anticipar los errores más comunes de los estudiantes, pero, sin pretender evitarlos. A veces, es mejor dejar que se produzcan para más tarde corregirlos.

5.              El ordenador debe seguir el ritmo de aprendizaje del alumno, presentando verdaderos problemas a resolver, y no aburriéndole con las cosas que ya domina.

6.              Un programa debe dar la posibilidad de que el estudiante se evalúe periódicamente y de que sea capaz de ver los progresos que ha realizado.

7.              Puede ser muy interesante que el programa no se agote en sí mismo y promueva otro tipo de actividades, con o sin el ordenador. Un programa, por ejemplo, puede invitar a realizar medidas en la clase como complemento a un programa de lógica-matemática.

 

El uso de la informática en la educación infantil, teniendo en cuenta las características vistas anteriormente, debe ser un uso adaptado a la edad y que le sirva al alumnado para familiarizarse con un vocabulario, unos materiales,... unos recursos y herramientas tecnológicas diversas con los que van a trabajar ahora y en cursos sucesivos. Parece claro, que el ordenador es un instrumento que ofrece grandes posibilidades para el trabajo que se realiza en las escuelas.

 

8. EL ORDENADOR EN LAS ÁREAS DEL CURRÍCULO.

 

No pretendemos en este punto, más que apuntar ciertas investigaciones para poder comprender mejor, la importancia que puede llegar a tener el ordenador en las áreas del currículo.

 

La informática educativa hace hincapié en la importancia de la presencia del ordenador en las aulas. Por ejemplo, para el aprendizaje de la lectura y la escritura, los juegos con ordenador constituyen un medio ideal de fomentar esas capacidades de comunicación según Yawkey que se apoya, a su vez, en Hungate (1982), Piestrup (1981), Lipinski (1984) y Niebder (1983).

 

El ordenador se ha mostrado como un recurso eficaz para mejorar la lectura y escritura en niños de necesidades especiales, Así lo demuestran, por ejemplo, las investigaciones de Male (1992), Meyers (1992), Scali (1992)...

 

Cómo se utiliza el ordenador para mejorar la escritura de los niños de enseñanza primaria es el tema de trabajo de Herron (1992). Mientras que McCurry (1992) describe cómo se debe utilizar el ordenador en un curso de redacción.

 

Dos áreas del currículo cuentan con un importante número de estudios describiendo las posibilidades educativas del ordenador: las matemáticas y las ciencias. En los centros de enseñanza secundaria y bachillerato, es frecuente que sean los profesores de matemáticas los responsables de la informática y su aprendizaje. También son numerosos los estudios  de profesores de Ciencias utilizando el ordenador en su diseño curricular con buenos resultados: Hadfield (1992), Berenson (1991), etc.

 

9. BIBLIOGRAFÍA.

 

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