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Evaluación de riesgos

1. Gestión de la Prevención

Es fundamental en la PRL realizar un estudio pormenorizado de todos los factores del trabajo que supongan un riesgo laboral. Este estudio se conoce como la Evaluación de Riesgos y es la base de la política preventiva.

La Ley de PRL establece que el empresario debe:

"planificar la acción preventiva a partir de la evaluación inicial de riesgos"

"evaluar los riesgos a la hora de elegir los equipos de trabajo, sustancias o preparados químicos y del acondicionamiento de los lugares de trabajo"

También incluye la ley la obligación por parte de la empresa de contar con un equipo de prevención interno o externo.

Dentro de la Gestión de la Prevención también se distingue entre Evaluación del Riesgo y Control del Riesgo.


2. Evaluación de Riesgos

Incluye las características del puesto de trabajo y del trabajador.

El proceso a seguir en la evaluación de Riesgos cuenta con los siguientes pasos:

  1. Identificación del peligro
  2. Estimación del riesgo según la probabilidad de convertirse en accidente y las consecuencias de dicho accidente.
  3. Deducir la tolerabilidad del riesgo.

El Análisis del Riesgo comprende las dos primeras fases mientras que la tercera constituye lo que conocemos como Valoración del Riesgo.

Hay 4 grandes grupos de Evaluaciones de Riesgos:

a. Evaluación de Riesgos impuesta por una legislación específica
:

  • Impuestas por la legislación industrial: Basta con asegurar el cumplimiento de la normativa en cuanto a instalaciones, procesos y maquinarias industriales.
  • Impuestas por la normativa sobre PRL: Se revisan todos los aspectos desarrollados en los apartados anteriores.

b. Evaluaciones de Riesgo para las que no existe legislación específica: Hay que recurrir a normas internacionales o nacionales, o a guías técnicas de organismo oficiales o entidades de prestigio reconocido.

c. Evaluaciones de Riesgos que precisan métodos específicos de análisis:
Referidas a riesgos graves como incendios, explosiones, etc. que cuentan con legislación específica.

d. Evaluación general de Riesgos
: Para aquellos riesgos no incluidos en los anteriores grupos. Esta Evaluación general cuenta con los siguientes pasos:

  1. Listado de actividades
  2. Información sobre las actividades: Lugar, maquinaras, horarios, etc.
  3. Análisis de riesgos:
  4. Identificación de peligros
  5. Estimación del Riesgo
  6. Valoración del Riesgo

3. Etapas del proceso general de evaluación

            A- Clasificación de las actividades de trabajo
            B- Análisis de riesgos
            C- Preparar un plan de control de riesgos
            D- Revisar el plan

A. Clasificación de las actividades de trabajo

Un paso preliminar a la evaluación de riesgos es preparar una lista de actividades de trabajo, agrupándolas en forma racional y manejable. Una posible forma de clasificar las actividades de trabajo es la siguiente:

1. Áreas externas a las instalaciones de la empresa.
2. Etapas en el proceso de producción o en el suministro de un servicio.
3. Trabajos planificados y de mantenimiento.
4. Tareas definidas, por ejemplo: conductores de carretillas elevadoras.

Para cada actividad de trabajo puede ser preciso obtener información, entre otros, sobre los siguientes aspectos:

a. Tareas a realizar. Su duración y frecuencia.
b. Lugares donde se realiza el trabajo.
c. Quien realiza el trabajo, tanto permanente como ocasional.
d. Otras personas que puedan ser afectadas por las actividades de trabajo.
e. Formación que han recibido los trabajadores sobre la ejecución de sus tareas...

 B. Análisis de riesgos

Métodos cualitativos: se caracterizan por no recurrir a cálculos numéricos. Pueden ser métodos comparativos y métodos generalizados.

Métodos semicualitativos: los hay que introducen una valoración cuantitativa respecto a las frecuencias de ocurrencia de un determinado suceso y se denominan métodos para la determinación de frecuencias, o bien se caracterizan por recurrir a una clasificación de las áreas de una instalación con base a una serie de índices que cuantifican daños: índices de riesgo.

Métodos comparativos: Utilizan técnicas obtenidas de la experiencia adquirida en equipos e instalaciones similares existentes.

  1. Manuales técnicos o códigos y normas de diseño.
  2. Listas de comprobación o “Safety check list”.
  3. Análisis histórico de accidentes.
  4. Análisis preliminar de riesgos o PHA.

Existen varios métodos generalizados, los más importantes son:

  1. Análisis “What if…?”
  2. Análisis de árbol de fallos, FTA.
  3. Análisis de árbol de sucesos, ETA.
  4. Análisis de modo y efecto de los fallos, FMEA.
  5. Análisis funcional de operabilidad, HAZOP (AFO).

El cuadro siguiente da un método simple para estimar los niveles de riesgo de acuerdo a su probabilidad estimada y a sus consecuencias esperadas.

NIVELES DE RIESGO

 

Consecuencias

Ligeramente Dañino (LD)

Dañino (D)

Extremadamente Dañino (ED)

Probabilidad

Baja (B)

Riesgo trivial (T)

Riesgo Tolerable (TO)

Riesgo Moderado (MO)

Media (M)

Riesgo Tolerable (TO)

Riesgo Moderado (MO)

Riesgo Importante(I)

Alta (A)

Riesgo Moderado
(MO)

Riesgo Importante
(I)

Riesgo Intolerable (IN)

Los niveles de riesgos indicados en el cuadro anterior, forman la base para decidir si se requiere mejorar los controles existentes o implantar unos nuevos, así como la temporización de las acciones:

Riesgo

Acción y temporización

Trivial (T)

No se requiere acción específica.

Tolerable (TO)

No se necesita mejorar la acción preventiva. Sin embargo se deben considerar soluciones más rentables o mejoras que no supongan una carga económica importante.
Se requieren comprobaciones periódicas para asegurar que se mantiene la eficacia de las medidas de control.

Moderado (M)

Se deben hacer esfuerzos para reducir el riesgo, determinando las inversiones precisas. Las medidas para reducir el riesgo deben implantarse en un período determinado.
Cuando el riesgo moderado esta asociado con consecuencias extremadamente dañinas, se precisará una acción posterior para establecer, con más precisión, la probabilidad de daño como base para determinar la necesidad de mejora de las medidas de control.

Importante (I)

No debe comenzarse el trabajo hasta que se haya reducido el riesgo. Puede que se precisen recursos considerables para controlar el riesgo. Cuando el riesgo corresponda a un trabajo que se está realizando, debe remediarse el problema en un tiempo inferior al de los riesgos moderados.

Intolerable (IN)

No debe comenzar ni continuar el trabajo hasta que se reduzca el riesgo. Si no es posible reducir el riesgo, incluso con recursos ilimitados, debe prohibirse el trabajo.

C. Preparación de un plan de control de riesgos

Una vez valorados los Riesgos debe hacerse un Plan de Control de Riesgos.

El Plan de Control de Riesgos debe incluir principios para:

    1. Combatir los riesgos en su origen
    2. Adaptar el trabajo a la persona, así como a la elección de los equipos y métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular a atenuar el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.
    3. Tener en cuenta la evolución de la técnica.
    4. Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro
    5. Adoptar las medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
    6. Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

Este Plan debe revisarse periódicamente para efectuar modificaciones en el caso de que se produzcan cambios en los puestos de trabajo.

La empresa debe contar por exigencias de la Ley con un resumen de las conclusiones de la Evaluación de Riesgos.

Para ayudarnos en la Evaluación de Riesgos para su posterior prevención podemos acudir a los métodos recogidos en:

  • Normas UNE
  • Guías del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo
  • Guías del Instituto Nacional de Silicosis
  • Protocolos y Guías del Ministerio de Sanidad y otros organismos públicos
  • Normas Internacionales

D. Revisión del plan de control de riesgos

El plan de actuación debe revisarse antes de su implantación, considerando lo siguiente:

  • Si los nuevos sistemas de control de riesgos conducirán a niveles de riesgo aceptables.
  • Si los nuevos sistemas de control han generado nuevos peligros.
  • La opinión de los trabajadores afectados sobre la necesidad y la operatividad de las nuevas medidas de control.

La evaluación de riesgos debe ser, en general, un proceso continuo. Por lo tanto la adecuación de las medidas de control debe estar sujeta a una revisión continua y modificarse si es preciso. De igual forma, si cambian las condiciones de trabajo, y con ello varían los peligros y los riesgos, habrá de revisarse la evaluación de riesgos.