LA RED COMO INSTRUMENTO DE FORMACIÓN
 
Ideas iniciales.

Antes de presentar las pautas generales que debemos de seguir para el desarrollo de materiales multimedias que van a ser soportados en la red, vamos a ofrecer algunos principios generales que deben de ser contemplados en su diseño, los cuales los podemos sintetizar en los siguientes:

  • Cuanto menos más.
  • Lo técnico supeditado a lo didáctico.
  • Legibilidad contra irritabilidad.
  • Evitar el aburrimiento.
  • Interactividad.
  • Y flexibilidad.

Cuanto menos más.

Con este principio lo que queremos indicar que el sitio web debe de concentrar los elementos necesarios para el desarrollo de la acción educativa sin que ello suponga la incorporación de elementos innecesarios que, por ejemplo, por hacerla visualmente más atractiva haga excesivamente lenta la descarga de su información desde la red o que nos lleve a centrarnos en los elementos innecesarios olvidando lo trascendental de la acción formativa. Este principio debe también entenderse desde el punto de vista conceptual, en el sentido de ubicar en el entorno formativo-informativo los núcleos semánticos más significativos, y dejando para las zonas de profundización y extensión las informaciones adicionales. Ello se hace más necesario si tenemos en cuenta que el trabajo delante de un monitor supone un cansancio y una fatiga visual considerable.

Este principio también debemos de entenderlo desde el hecho que más información no significa más aprendizaje ni comprensión de los contenidos por parte de los estudiantes, el aprendizaje vendrá a partir de la actividad cognitiva que realice el estudiante con la información, la estructura didáctica en la cual lo insertemos y las demandas cognitivas que se le reclamen que haga con el material.

Lo técnico supeditado a lo didáctico.

Relacionado con el principio anterior nos encontramos con la necesidad que lo técnico esté supeditado a lo didáctico, de manera que no se introduzcan excesivos virtuosismos que lleven al estudiante a distraerse de la información clave y significativa y a perderse en los detalles insignificantes; por otra parte, y como ya hemos apuntado, la incorporación de demasiados elementos repercuten en una presentación más lenta de la información con la consabida demora, repercutiendo directamente sobre aburrimiento y desinterés del receptor.

Los últimos comentarios realizados no debe de confundirnos con el hecho de que el sitio sea aburrido para el receptor, e incluya exclusivamente ficheros de texto plano para ser leído por los estudiantes, en contrapartida el material debe de ser atractivo para el receptor de forma que sea un elemento significativo para superar el cansancio que conlleva el trabajo delante del ordenador, y la fatiga que conlleva el aislamiento instructivo. De todas formas, y como ya hemos señalado, se deberá diseñar con cuidado ya que tan perjudicial puede ser la utilización excesiva de texto plano, como la amplia navegación por la página. En definitiva se deberá de tender hacia el equilibrio entre la saturación y la realización de materiales multimedia que incorporen texto, gráficos, animaciones, fragmentos de vídeo, etc. Y esta es precisamente la dificultad que entraña la realización de sitios formativos significativos.

Evitar el aburrimiento.

El aburrimiento debe de solventarse, con unos contenidos de calidad y un diseño instruccional imaginativo y de calidad.

Legibilidad contra irritabilidad.

La legibilidad del sitio web, es decir la facilidad con que se capta y percibe la información por el usuario, es uno de los elementos más significativos a contemplar en el diseño de materiales didácticos para la red. Desde nuestro punto de vista la legibilidad va a venir determinada por una suma de factores a los cuales nos referiremos posteriormente y que va desde el tamaño de la letra, la distribución de los diferentes elementos en la pantalla, los colores utilizados, el tamaño de la página, etc. Indirectamente este principio nos va a llevar a realizar una estructura de diseño de los materiales centrados en el estudiante, el cual vendrá caracterizado, entre otros principios, por los dos siguientes: que el estudiante pueda deducir con toda facilidad qué debe hacer, que pueda deducir qué esta pasando en el entorno en función de las decisiones que vaya adoptando, y que comprenda con toda facilidad qué se le solicita que debe de realizar.

Interactividad.

La interactividad del entorno es una de las características fundamentales que debe de cumplir todo entorno de comunicación destinado a la teleformación, y ésta debe de entenderse de forma que propicie la interacción tanto con los contenidos y materiales de información, tanto, horizontal y verticalmente, con todos los participantes en el mismo, sean éstos profesores, alumnos o administradores del sistema.

El principio de la interactividad nos debe sugerir que cualquier entorno teleformativo debe de superar el simple hecho de incorporar materiales, por muy bien realizados que los mismos estén, sino que deben también de ofrecer la posibilidad que el estudiante realice diferentes simulaciones y ejercicios que faciliten la comprensión y el dominio de la información.

La interactividad que se puede producir en el entorno de teleformación puede ser de diferentes tipos: interactividad con los materiales, interacción del estudiante con el tutor, e interacción del estudiante con otros estudiantes. Y todas ellas tendremos que tenerlas previstas en el diseño de nuestro material.

Flexibilidad.

Claramente relacionado con la interactividad, nos encontramos con el principio de la flexibilidad, que debe de referirse a la posibilidad de ofrecer un entorno que sea flexible para el acceso a los contenidos, para la elección de la modalidad de aprendizaje y para la elección de medios y sistemas simbólicos con los cuales el alumno desea aprender. En líneas generales podríamos decir que esta flexibilidad se puede poner de manifiesto por diferentes aspectos:

  • Posibilidad de que el estudiante pueda organizarse el desarrollo de la actividad formativa según sus propias necesidades.
  • Posibilidad de elegir los canales de comunicación, tanto sea estos sincrónicos como asincrónicos.
  • Enlaces a otros elementos de contenidos.
  • Y elección de los recursos formativos con los que desea interaccionar.
Realizados estos comentarios tenemos que considerar que los materiales multimedias son aquellos materiales de aprendizaje que representan una lógica diferente en el momento de concebirlos y elaborarlos, dado que incorporan y relacionan la imagen, el sonido, el vídeo, el texto y los elementos temáticos en general creando, así, el máximo de conectividad y de interactividad posibles. Multimedia debe ser sinónimo de interacción y eso significa que el usuario podrá escoger el tipo de información que le interesa.