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La evaluación en el EEES
Soledad Domene Martos, Carmen Siles Rojas y Carlos Hervás Gómez
Instrumentos de evaluación - Observación

Tal y como nos dice la RAE se define la observación como “Acción y efecto de observar.”

Es quizás una de las técnicas más idóneas a utilizar dentro del Espacio Europeo de Educación Superior. Como docentes la utilizaremos para comprobar los avances de nuestros alumnos, cómo se enfrentan a las tareas, etc…, por lo tanto, nos estamos centrando en conocer cómo los alumnos aprenden.
           
El uso de la observación es imprescindible en la práctica diaria, ya que como nos dice Anguera, 1991:57:  “es un proceso de percepción, interpretación y registro sistemático de la conducta que implica una toma de decisiones continuada, útil en todas las situaciones en que interaccionen alumnos, profesores o ambos entre sí”.
           
Por lo tanto, la observación es una técnica de exploración que nos permite obtener información de las competencias de alumnos concretos o del grupo clase, y al mismo tiempo nos proporciona una retroalimentación inmediata de los resultados de nuestra labor, así por ejemplo, cuando observamos que los alumnos o un grupo de ellos, no siguen el componente teórico de nuestra clase, de manera inmediata buscamos otras estrategias que faciliten su comprensión a los alumnos.
           
La observación se puede realizar por dos medios, de forma directa o indirecta. La observación directa es la técnica mediante la cual el evaluador comprueba por sí mismo aquello que quiere analizar. En la observación indirecta, en cambio, la información sobre lo que se evalúa se obtiene a través de pruebas o de terceras personas.
           
Un docente tiene que ser un gran observador, ha de desarrollar esta capacidad imprescindible para conocer al alumno, poder establecer una buena relación y comprenderle.
           
Observar no es tarea fácil, requiere estar habituado a ello, disponer del tiempo necesario y que se de en unas condiciones adecuadas. Para el docente, es una tarea muy beneficiosa, pues le ayuda a desarrollar una actitud de investigación, a ser crítico y objetivo y, por supuesto, aumentar el conocimiento sobre sus alumnos.

Condiciones para realizar una observación de forma adecuada.
           
Algunos de los requisitos que se han de tener en cuenta para realizar una observación y su registro son los siguientes:

  1. Determinar el qué y para qué se va a observar.
  2. Establecer el momento y el lugar más apropiado para hacer las observaciones.
  3. Elegir el mejor método e instrumento más adecuado según el objetivo de la evaluación.
  4. En el registro de observación deben quedar reflejados, al menos, el nombre y la función del observador, el nombre y las características más significativas del suceso observado, la fecha, el lugar de la observación y el momento del día en que se realiza.
  5. Tener un perfecto conocimiento de las técnicas que se han de emplear. La experiencia del evaluador así como su capacidad de observación pueden influir en la recogida de una información exacta.
  6. Anotar lo que se está observando de inmediato, pues, de otro modo, se pueden olvidar.
  7. Utilizar un lenguaje preciso, conciso y claro para expresar las distintas observaciones, evitando ambigüedades.
  8. Eliminar la subjetividad. Se ha de ser totalmente objetivo, anotando lo que se ve, no lo que se espera ver.
  9. No hacer interpretaciones. Hay que diferenciar entre lo que se observa y las posibles conclusiones que se pueden obtener de ello.

Por lo tanto, debemos recordar que algunas condiciones para una buena observación son:

Condiciones para una buena observación:


    1. Definir el objeto de la evaluación.
    2. Determinar el momento y lugar más adecuado.
    3. Elegir el método e instrumento más idóneo.
    4. Que tenga espacio para datos del observado, observador y condiciones.
    5. Conocer bien las técnicas que se van a utilizar.
    6. Anotar las conductas observadas inmediatamente que se producen.
    7. Emplear un lenguaje claro, preciso y conciso.
    8. Eliminar toda subjetividad.
    9. No hacer interpretaciones al recoger las observaciones.
    10. Realizar la observación de modo natural.

Tabla1. Condiciones para una buena observación.

Instrumentos de observación.
           
Es necesario anotar las observaciones, ya que no podemos retener mentalmente toda la información que se obtiene. Si se tiene experiencia en observar, cabe recordar observaciones efectuadas para, posteriormente, registrarlas, ya que no siempre es posible, por la dinámica de la actividad académica, anotar lo que ha sucedido en el momento mismo en que se produce. Por ello, el final de la clase es un buen momento para hacer anotaciones, por ejemplo, en el diario.

Estas observaciones registradas pueden tener un carácter puntual, si se hacen en un momento determinado, o llevarse a cabo a lo largo del tiempo en sucesivas ocasiones, esto permite un análisis de la evolución de lo observado. Nos encontramos dos tipos de observaciones: directa e indirecta.

Instrumentos de observación directa:

Diario. Puede ser un cuaderno o tener otro tipo de formato, en el que se van haciendo anotaciones durante un período de tiempo de forma regular. El observador registra aquellas competencias, conductas, etc…que cree de interés: puede que se trate de nueva adquisición, o de distintos comportamientos que servirán después para evaluar el desarrollo del alumno o la evolución del grupo. Se anotan también interpretaciones, impresiones propias y explicaciones. Se rellena una vez finalizada la sesión de clase.

Anecdotario. Registra algunos hechos o comportamientos relevantes. La descripción de estos hechos es lo que se denomina anécdota. Se van recogiendo a lo largo del tiempo, y se van archivando de forma cronológica para su posterior evaluación. Las anécdotas se deben recoger lo antes posible, tal y como se han producido. La descripción debe reflejar el contexto ambiental en que se produce, y se redactará con brevedad y claridad. Los componentes básicos del registro anecdótico son los que se muestran en la figura 1 (hipervínculo):


Figura 1. Componentes del registro anecdótico. (hipervínculo)

Se puede utilizar el formato que a continuación se presenta en la tabla 1 y, una vez registradas las anécdotas, se van acumulando para su posterior análisis. También se puede utilizar un registro anecdótico acumulativo (véase tabla 2). (Hipervínculo tabla 2)

Alumno:

Fecha:

Lugar:

Observador:

 

Anécdota:

 

Tabla 1. Anecdotario.

Alumno:

Periodo:

Observador:

Fecha

Lugar

Anécdota

 

 

 

 

Tabla 2. Registro anecdótico acumulativo.

Por lo tanto, un modelo de registro anecdótico lo podemos ver en la siguiente figura 2:


Figura 2. Modelo de registro anecdótico. (hipervínculo)

Lista de control. Informa de la presencia o ausencia de una determinada competencia, pero no indica la frecuencia con que se produce ni la calidad de la misma. Al explicar este registro y la escala de estimación manejamos el término conducta en un sentido muy general. Lo que se registra son comportamientos, la realización o no de las actividades propuestas, incluso, los objetivos propuestos en la programación, es decir, las competencias. La lista de control consiste en un listado de competencias, conductas que se han de observar. A la derecha de la misma hay un espacio en el que se señala la presencia o ausencia de los ítems de la izquierda. Para señalar esto se hace un aspa, un sí o un no. También puede existir una única columna y señalar con un aspa si la conducta se da, no indicando nada en caso de ausencia. Los elementos de la lista de control aparecen en la siguiente figura 3..


Figura 3. Componentes de la lista de control. (hipervínculo)

Escalas de estimación. Estas escalas de estimación, como podemos ver en la figura 4, (hipervínculo) o escalas de clasificación están constituidas, como las listas de control, por una serie de ítems a evaluar, a cuya derecha hay una serie de rangos entre los que habrá que elegir el más adecuado. La información que facilitan es más completa que la que se obtiene a través de la lista de control, puesto que, en este caso, se indica el grado (calidad) o la frecuencia (cantidad) con que se dan. Se pueden determinar con valoraciones como las siguientes:

- De grado:

muy bajo, bajo, normal, alto.
No iniciado, en desarrollo, conseguido.
0 1 2 3 4 5 6

- De frecuencia: nunca, a veces, siempre.


Figura 4. Escala de estimación.

           Los elementos a tener presentes en la escala de estimación son los que aparecen en la figura 5:


Figura 5. Elementos de la escala de estimación.

Así, un ejemplo de modelo de escala de estimación lo podemos ver en la siguiente figura 6:


Figura 6. Ejemplo de modelo de escala de estimación.

Se debe tener en cuenta que cuantos más rangos establezcamos, más precisa será nuestra observación. Las escalas de estimación pueden ser de tres tipos: gráficas, numéricas y descriptivas.

    1. Gráfica: en ella aparece una línea recta en la que se asigna a algunos de sus puntos distintos rangos o valores para evaluar las competencias.
    2. Numérica: las competencias se evalúan con valores numéricos, a los que se puede asignar previamente una valoración cualitativa.
    3. Descriptiva: se presentan algunas frases descriptivas que permiten una valoración amplia; se ha de elegir la que más se adapte a las observaciones realizadas.

Estas escalas se pueden utilizar en la evaluación de múltiples aspectos de la actividad educativa. Son de fácil interpretación y los ítems han de estar ordenados según criterios lógicos. Hay que cuidar de no usar algunos términos que pudieran resultar ambiguos. Requieren de bastante tiempo de elaboración.

Instrumentos de observación indirecta.

Cuestionario. Consiste en una serie de preguntas que se han de contestar por escrito. El cuestionario puede adoptar varias formas en cuanto a la formulación y el modo de responder a las distintas preguntas que lo constituyen. Puede contener preguntas de respuesta corta; de respues­ta abierta; también puede ofrecer varias posibles respuestas para elegir la más adecuada; preguntas con respuesta del tipo sí o no; en otras ocasiones presenta escalas.

Respecto a los otros instrumentos de evaluación, ofrece la ventaja de informar sobre aspectos que se dan en ámbitos distintos del centro, aunque hay actitudes familiares que no se pueden observar, pues se cumplimenta sin la presencia del docente. La información se recoge de forma ordenada.

Entrevista. Por este medio se consigue información oral de las mismas fuentes que en el caso del cues­tionario, pero se diferencia de éste en que en la entrevista se establece una relación directa entre el evaluador y las fuentes de información, con lo que se facilita un intercambio inmediato de comunicación.

El docente debe saber escuchar y ser muy sistemático, aunque permita cierta espontaneidad que siempre puede enriquecer la información.

La entrevista puede ser de dos tipos, estructurada y no estructurada (informal o abierta), según que las preguntas estén previamente planificadas en un guión o no. En el primer caso, la libertad de acción es muy limitada ya que las preguntas y las res­puestas se mueven en unos márgenes previstos, mientras que en el segundo no se limita el número ni el tipo de preguntas, sino que se van determinando al tiempo que transcurre la entrevista. Para llevar a cabo la no estructurada, es preciso un entrevistador bien entrenado, que capte todos los detalles significativos y pueda reorientar la entre­vista en los momentos en que ésta lo requiera.

            A modo de recuerdo los instrumentos de observación se clasifican en:


Instrumentos de observación:

  1. Observación directa: diario, anecdotario, lista de control, escalas de estimación (gráfica, numérica y descriptiva).

  2. Observación indirecta: cuestionario, entrevista (estructurada y no estructurada).

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