Transición al mundo del trabajo.-



La transición al mundo del trabajo puede percibirse como un proceso que se orienta hacia el funcionamiento de los entornos sociales y laborales a través de la adquisición de roles y competencias por parte de las personas.

La transición profesional puede configurarse como un proceso que puede ser iniciado bien desde la escuela, bien desde los servicios comunitarios, con el objeto de implementar un plan que permita la incorporación de una persona a un lugar de trabajo o bien ofrecer una formación profesional suplementaria y/o complementaria para aquellos jóvenes que presentan dificultades de aprendizaje o discapacidades en un tiempo determinado (Jurado, 2000).

En la orientación profesional debemos recordar que un plan individualizado que incorpore todos los procesos, los participantes y componentes requeridos ayudaría a asegurar una transición efectiva. Para Jurado (1999), ésta transición puede centrarse fundamentalmente en :

Exponer condicionantes centrados en las personas nos lleva directamente a asumir toda una serie de aspectos relacionados con sus capacidades, su personalidad, sus aprendizajes previos, etc. Centrándonos en algunos podemos tener en cuenta: necesidad de disponer de un tiempo más para aprender tareas laborales, la necesidad de adaptaciones protésicas, la necesidad de aprender habilidades sociales, la necesidad de servicios de soporte que apoyen la integración, la necesidad de aprender tareas amplias, etc.

Las alternativas que existen para las personas con discapacidad son diversas, no obstante éstas se relacionan con la esfera productiva, con la capacidad de gestión por parte de los organismos responsables de crear posibilidades para la inserción. En este sentido la incorporación e integración al mundo del trabajo puede ser abordada desde diferentes puntos de vista. Algunos subrayan los beneficios sociales, otros los personales e individuales, otros los de los agentes sociales e individuales en función de la participación de una persona y su integración con los mecanismos que se relacionan con el funcionamiento social.

La transición al mundo del trabajo puede percibirse como un proceso que se orienta hacia el funcionamiento de los entornos sociales y laborales a través de la adquisición de roles y competencias por parte de las personas. El trabajo representa para cualquier persona un elemento básico en el desarrollo de su vida personal y social. En el caso de personas con algún tipo de déficit, además representa un recurso insustituible para conseguir su autonomía y es la máxima via de normalización y de plena inserción social.

El mundo laboral presenta tres grandes alternativas para estas personas en su búsqueda del puesto de trabajo:

  1. Ocupación libre en el mercado competitivo en empresas ordinarias.
  2. Trabajo en centros especiales de empleo.
  3. Trabajo en centros ocupacionales.

1. Ocupación libre

La posibilidades de ocupación libre las podemos agrupar en tres grandes bloques:

    1. Trabajo en condiciones totalmente normales, sin apoyo.
    2. Ocupación subvencionada en empresas ordinarias. En nuestro país existe la obligación para las empresas con más de 50 trabajadores de acoger en sus plantillas un 2% de trabajadores minusválidos. Así mismo las empresas privada pueden obtener ayudas para la contratación de estas personas con cargo al Fondo Social Europeo. En las empresa públicas, el cupo no será inferior al 3% de las vacantes e incremento progresivo del personal laboral hasta el 25%.
    3. Ocupación protegida en empresas ordinarias. Existen dos modelos principales para poner en práctica esta alternativa: Los "Enclaves" y el "Empleo con apoyo".

  1. Los enclaves. Son un grupo de personas minusválidas que trabajan juntas en un ambiente de trabajo ordinario bajo supervisión. Ello facilita la concentración de los soportes laborales y de ayuda.
  2. El empleo con apoyo. Surge como alternativa al trabajo protegido. Su objetivo es alcanzar que estos sujetos trabajen integrados en empresas ordinarias y reciban un apoyo por parte de personal especializado.

  1. Trabajo en Centros Especiales de Empleo.
  2. El artículo 42.1. de la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI) y el R.D. 2273/1985 de 4 de diciembre se definen estos Centros Especiales.

    Entre las características de estos centros nos encontramos (Muntaner, 1995) que poseen son: una estructura de ocupación ordinaria, su objetivo es realizar un trabajo productivo y competitivo, su finalidad es asegurar la ocupación para los minusválidos, relaciones laborales ordinaria entre minusválido y empresa, se pagan salarios y Seguridad Social para todos los trabajadores y las empresas reciben subvenciones y ayudas oficiales para su creación.

  3. Trabajo en Centros Ocupacionales.

La Ley 13/1982 de 7 de abril, de Integración Social de los Minusválidos y el R.D. 2274/1985 de 4 de diciembre marcan los límites de estos centros asistenciales. Como consecuencia de los planteamientos teórico-legislativos derivados de la legislación anterior, diremos que los Centros Ocupacionales deben presentar las siguientes características:

Los Centros Ocupacionales presentan por también una serie de dificultades y problemas. Entre estos podemos destacar:

Los Centros Ocupacionales cubren la tercera línea de protección laboral del minusválido y es donde mayor volumen de deficientes mentales nos podemos encontrar. Su reto será el convertirse en auténticos puntos de partida para la integración hacia el trabajo productivo, estableciendo conexiones con Centros Especiales de Empleo para asegurar una dinámica de transición.

Referencias

ALTISENT, a (1990): Hacia una formación profesional conectada con el mundo del trabajo. Nuestra escuela, 4, 4-7.

JURADO, P. (1997): La transición escuela-vida adulta: integración y alternativas curriculares en: Torres, J.A. y Sánchez, A (Coords). Educación Especial. Madrid: Pirámide (293-308).

JURADO, P. (2000): Transición al mundo del trabajo. Alternativas para la inserción sociol y laboral de las personas con discapacidad. En Miñañambres, A Jové, G. (Coord): La atención a las necesidades educativas especiales: de la Educación Infantil a la Universidad. Universidad de Lleida.

OTERO, P. Y ARROYO, A. (1997): Transición a la vida adulta. Madrid: Escuela Española.

VERDUGO, M. A. (1999): Investigación en discapacidad. Prioridades del futuro inmediato. Universidad de Salamanca.


Actuaciones no regladas