Nuevas tecnologías y formación continua. Algunos elementos para la reflexión

 

Ángel-Pío González Soto

Grupo GET de Tarragona

 

 

1. La educación ante el reto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación

 

Los centros educativos del futuro han de ser un nuevo tipo de instituciones, no sólo por los papeles que se le asignen o por el tipo de relación que se establezca en ellos, también porque su enseñanza se apoyará en nuevas herramientas. Es fácil describirlos como instituciones apoyadas en la "red", en la "telaraña" que supone la world wide web, con numerosos nódulos de documentación, abiertos, por lo tanto, a aprendizajes y recursos derivados de los servicios telemáticos, interconectados e interdependientes.

Serán centros con más información y, sobre todo, con nuevos modos de tratamiento de esa información, afectados, como el resto de instituciones, por el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación y lo que ellas están produciendo: Un enorme crecimiento de la cantidad de información y de las posibilidades de comunicación y la conversión del conocimiento en un recurso.

El rápido (casi vertiginoso) crecimiento de la red Internet y la aparición constante de servicios telemáticos hacen inminente e imparable ese futuro, que estará marcado por la "mundialización" (o "deslocalización" en términos más precisos), apoyada en la facilidad para acceder y tratar la información y para comunicarse. En este sentido conviene apuntar ya que los nuevos medios irán, van ya, más allá del hecho de transmitir y mediar en la información (son algo más que meros recursos para transmitir información); los nuevos medios varían los procesos y modos de pensamiento asociados a esa información, transforman los procesos de recreación cultural y de construcción del conocimiento.

No podemos olvidar, por otra parte, que las nuevas tecnologías se incorporan al dominio vital de las personas sobre la acción ya establecida y asentada de los "medios de comunicación de masas" (como ha puesto de manifiesto Cebrián, 1998). Todos ellos, en su momento, han contribuido a cambiar el dominio vital de los seres humanos, afectando fundamentalmente a la intimidad, a la individualidad y a las relaciones. Piénsese, por ejemplo, en el teléfono, a la vez "transgresor" y "prolongador" de la intimidad, en la televisión y en su influencia en la convivencia familiar, el fax o el vídeo, etc. Todos ellos ha ido alterando nuestro espacio y nuestro tiempo, nuestra concepción personal, nuestras tareas..., nuestra vida. Pues bien, las nuevas tecnologías ahondarán en ese panorama también, desde una perspectiva totalizadora y más incisiva, por cuanto sus múltiples aplicaciones afectarán a todas las esferas de la vida y establecerán un nuevo tipo de "mediación" entre el ser humano y todos los elementos de su entorno próximo y remoto.

Con las nuevas tecnologías la sociedad, que ya se denomina "de la información", deberá apoyarse más en la inteligencia y ser consciente de que esta nueva etapa generará nuevas formas de analfabetismo y de clases sociales.

Desde el punto de vista educativo son muchos los aspectos que nos interesan, tantos que es imposible siquiera ponerlos en orden en una aportación de este tipo, por lo que nos centraremos en lo que consideramos el eje central de la problemática de las relaciones nuevas tecnologías y enseñanza: relación, comunicación, "mediación" y su incidencia en la preparación de los profesores, desde el convencimiento de las potencialidades de este nuevo recurso, pero también de sus limitaciones, porque el aumento de la información y aún de las posibilidades de la comunicación no tienen en sí mismas significado ni aprendizaje o sabiduría; hay que dotar a esos procesos de "inteligencia" y eso sólo puede hacerse desde la educación, porque existe una cierta tendencia a confundir "globalización" con cultura, olvidando la singularidad de cada una de esas culturas y a tratar los valores como si de meras mercancías literarias se tratara. Estas contradicciones, entre otras muchas, están presentes hoy tanto en los mass-media como en las nuevas tecnologías.

La creación de entornos de aprendizaje "apoyados" en las nuevas tecnologías van a exigir tener en cuenta aspectos como los siguientes:

- La planificación y el diseño instruccional.

- La comunicación interpersonal.

- Las técnicas de retroalimentación.

- Las estrategias de aprendizaje.

- El conocimiento de la tecnología.

- La motivación.

- Estilos de aprendizaje personales.

- Etc.

Antes, los profesores y la sociedad en general habrán de asumir que:

- Las redes telemáticas van a permitir minimizar los recursos económicos necesarios para proporcionar un amplísimo intercambio de información.

- El papel del profesor se centrará en la tutorización del proceso de aprendizaje, mientras que la enseñanza dejará de ser un proceso unidireccional para ser multidireccional.

- Internet puede ser un instrumento que facilite el aprendizaje de la diversidad, a la vez que puede ser generador de nuevas formas de concebir la acción educativa.

- Será necesario adaptar los conceptos de "mediación educativa" y de "medios y recursos".

- Internet es un recurso más que facilita la búsqueda de información, el trabajo cooperativo, el conocimiento de las herramientas tecnológicas y la divulgación de la información.

- El uso de las tecnologías de la información va a variar los perfiles de las profesiones, que se harán cada vez más difusos, por lo que la transdisciplinariedad va a afectar progresivamente a todos los campos profesionales. En el futuro será necesario buscar el equilibrio entre el aprendizaje no presencial y el aprendizaje en el aula convencional aprovechando todos los recursos que nos proporciona la tecnología bajo la dirección y supervisión de los profesionales de la educación.

En la educación del futuro las nuevas tecnologías van a jugar un papel importante. Su aplicación va a exigir la creación de nuevos modelos de aprendizaje, nuevos procedimientos y estrategias de búsqueda, organización, procesamiento y utilización de la información. Además, habrá que estudiar su efecto en los procesos cognitivos, en la medida en que su aplicación en la enseñanza puede producir un cambio en las representaciones mentales.

Aprender con la mediación de las tecnologías es también un reto para la actividad docente, no sólo porque los profesores habrán de variar su enseñanza o porque habrán de ser expertos en su utilización, sino también porque las nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de una comunicación distinta entre estudiantes y profesores, la creación de comunidades virtuales y el trabajo colaborativo para profesores y alumnos.

 

2. Las nuevas tecnologías en la mediación didáctica

 

2.1. Los medios y recursos en la enseñanza

 

Los medios y recursos hemos de entenderlos como herramientas, como material instrumental al servicio de los procesos de enseñanza. Su utilización se justifica por la propia naturaleza del proceso de enseñanza-aprendizaje. Este proceso está constituido por un cúmulo de experiencias "conducidas" o "mediadas". La relación entre el sujeto de aprendizaje y la realidad a aprender se realiza a través de algún tipo de medio o recurso que, de este modo, se convierte en el instrumento de representación, facilitación o aproximación a la realidad.

En este sentido los medios y recursos constituyen "puntos de apoyo" para el aprendizaje y su importancia deriva de la naturaleza constructiva del mismo en la medida en que el individuo logra construir, de forma activa y progresiva, sus propias estructuras de adaptación e interpretación fundamentalmente a través de "experiencias", ya sean directas o mediadas. Pues bien, los medios y recursos actúan como instrumentos de ayuda para las experiencias mediadas, haciendo de "soporte" de ellas.

Su importancia dependerá del tipo de alumno, actividad, contenido u objetivos pretendidos y en el establecimiento de su sentido en el contexto de acción didáctica, esto es, en establecer su papel en relación con los elementos del acto didáctico, porque los medios por sí solos no mejoran la enseñanza o el aprendizaje, lo hacen en la medida en que hayan sido seleccionados adecuadamente y con funcionalidad respecto a los requerimientos del proceso de enseñanza-aprendizaje en que hayan de instalarse o servir.

Ocurre además que la situación actual de desarrollo de la tecnología electrónica está propiciando un nueva complementación en la relación medios y recursos-enseñanza. Los nuevos medios tecnológicos están logrando no sólo cambiar la relación hombre-medio, sino también instalarse como componente cultural.

 

2.2. Las nuevas tecnologías como medios de enseñanza

 

Por nuevas tecnologías suele entenderse el conjunto de herramientas (no tan nuevas), soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información, que generan nuevos modos de expresión, nuevas formas de acceso y nuevos modelos de participación y recreación cultural. Su punto de confluencia es el ordenador (herramienta no tan nueva, como apuntamos antes) y lo "novedoso" -permítase la expresión- son los nuevos planteamientos en el acceso y tratamiento de la información, sin barreras espacio-temporales y sin condicionamientos (con inmaterialidad, interactividad e instantaneidad, suele apuntarse).

No es extraño, pues, que estén dando lugar a un nuevo concepto de mediación educativa, en la medida en que su incorporación afecta al modelo de relación entre el individuo, la cultura y la enseñanza.

La relación formación-nuevas tecnologías puede analizarse desde al menos tres perspectivas distintas:

1. Desde la formación de base necesaria para acercarse a su comprensión y uso, dada su implantación y su incidencia en la conformación de la cultura y en el establecimiento de nuevas formas o nuevos sistemas de relación.

2. Desde la adquisición de nuevos conocimientos necesarios para incorporarse a un mercado laboral cada vez más proclive a su utilización.

3. Desde su utilización como herramientas al servicio de la formación.

No vamos a entrar en el análisis de todo ello, ni tan siquiera en la enumeración y características de los "recursos" asociados a las nuevas tecnologías, pues sobre ambas cuestiones existe ya un amplio nivel de divulgación. Apuntaremos que en los procesos de enseñanza-aprendizaje hay que ser conscientes de que no es suficiente conocer las rutinas del uso o aplicación de los medios, sino que se hace necesario contemplar "de otro modo" ese proceso, porque su inclusión afectará a todos los elementos que lo componen.

El uso de estos "nuevos" medios exige formación. Ni la fascinación ni la huida de ellos son posturas aceptables. Hay que estudiar su inclusión, analizar su eficacia, los efectos psicológicos de su uso, el funcionamiento de programas articulados sobre esos medios, los efectos en el aprendizaje, etc. De otra manera, usar estos medios supone adentrarse en la mejora de la enseñanza, pues ese ha de ser el objetivo de su utilización.

 

 

2.3. Las nuevas tecnologías y la relación didáctica

 

Hemos apuntado que las nuevas tecnologías son herramientas para la información y la comunicación y hemos dejado entrever que existe una realidad, la didáctica, que puede y debe entenderse también como un proceso de comunicación con base informativa, aparte de estar necesitada de "mediadores" en los procesos que genera.

Adentrarse en el significado de la inclusión de las nuevas tecnologías en la enseñanza pasa por saber situar el proceso didáctico como proceso de comunicación, por conocer los elementos que configuran ambos procesos (el comunicativo y el didáctico) y las tareas de enseñanza o del profesor en los contextos comunicativos.

Pero al hablar de comunicación y "mediadores", entendidos éstos como nexos entre la enseñanza y el aprendizaje o, si se prefiere, entre la realidad a aprender y el proceso de aprendizaje o de enseñanza, según los casos, también hemos de recalar en la "relación", entendida como nexo global en el que cobran significado comunicación, mediadores, enseñanza y aprendizaje.

Según lo que hemos apuntado, nuestro punto de partida sería que el proceso didáctico requiere cierto tipo de "contacto" (relación) entre los elementos que lo configuran. Ocurre que cualquiera de esos elementos (profesor/a, alumno/a, contenidos, actividades, recursos, evaluación) podría erigirse en el eje vertebrador del acto didáctico, originando un modelo distinto de actuación didáctica.

Tradicionalmente ha sido el profesor el eje central del proceso, en el sentido de que realmente se convertía en centro y vértice global de dicho proceso. En este caso la "relación" que se exige es la personal y "directa", esa que hemos dado en llamar "presencial", enfatizando en el hecho de que no podría hablarse de proceso didáctico sin el contacto directo (presencial, aunque contemplando diversos grados de proximidad) entre docente y discente. De lo que se trata, cuando es otro el elemento central -los medios y recursos en este caso-, es de determinar qué pasa con la relación, porque de entrada hay que admitir que puede variar, aunque sólo sea por el hecho de que el marco de contacto se abre a otras perspectivas.

Y es que no se trata solamente de determinar el "espacio" en que se establece la relación profesor-alumno, se trata de que el papel de los elementos del acto didáctico juegan un papel diferente y propician, por lo mismo, una relación diferente entre ellos.

La "relación" -comunicativa y educativa- la estamos entendiendo como la conexión o contacto, como nexo, como circunstancia que sirve de unión... entre los elementos personales de un acto comunicativo y educativo y entre éstos y el resto de elementos de dicho acto y también como marco de esa conexión.

Pues bien, cuando flexibilizamos el espacio, aumentándolo por ejemplo, el mantenimiento de la relación exige aumentar el número o la importancia de los mediadores y establecer un sistema de relación entre todos y cada uno de los elementos del acto didáctico. Del mismo modo, cuando "apoyamos" el proceso de enseñanza en las nuevas tecnologías, al variar la relación, hemos de reubicar el papel del resto de componentes, porque el proceso ahora tiende a "independizarse", a "individualizarse", a alejarse del docente.

El esquema de funcionamiento del proceso de enseñanza apoyado en medios podríamos representarlo como lo hiciera Sparkes (1982: 4):

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este planteamiento exige, por lo mismo, apoyarse en algunas de las teorías que sustentan la enseñanza a distancia:

- De autonomía e independencia (Wedemeyer y Moore).

- De interacción y comunicación (Baath, Holmberg y Sewart).

- De industrialización (Peters).

Relacionaremos suscintamente las ideas básicas de cada una de ellas:

 

 

1.Teorías de autonomía e independencia: Se basan en principios como:

La creencia de que los discentes (sobre todos los adultos) son, por definición, responsables y con derecho a determinar su propio proceso educativo.

La base psicológica que determina las diferencias individuales y establece la importancia de los estilos cognitivo respecto al aprendizaje, lo cual requiere conocer que cada estudiante aprende de una manera y a un ritmo personales.

El desarrollo de alternativas fehacientes a la comunicación presencial.

 

2. Teorías de interacción y comunicación. Posiblemente el modelo más representativo es el de Homberg, cuyas hipótesis formales son las siguientes:

Cuantas más características de conversación guiada aparezcan, mayores serán los sentimientos de relación personal y la organización de apoyo.

Cuantos mayores sentimientos de relación personal de los estudiantes con la organización de apoyo e implicación en la problemática de apoyo existan, mayor será la motivación y más efectivo será el aprendizaje logrado.

A mayor independencia y experiencia educativa de los estudiantes, mayor relevancia tendrán las características de conversación didáctica guiada.

 

 

3. Teorías basadas en los principios de la industrialización. Según Peters (1973), las características de racionalización en educación a distancia serías las siguiente.

División del trabajo, racionalización, mecanización, línea de ensamblaje, producción, preparación y planificación, estandarización, cambio funcional y monopolización.

Las nuevas tecnologías al incorporarse a la enseñanza generan sistemas flexibles, con gran capacidad de adaptabilidad y convocatoria, en los que se utilizan distintos canales de comunicación, por lo que el proceso de enseñanza-aprendizaje debe de organizarse de manera distinta a como estamos acostumbrados cuando tomamosomo referente la enseñanza centrada en la relación directa profesor-alumno.

Y al estructurarse de manera distinta, posiblemente requieran de nuevos tipos de alumnos y profesores, al menos en el sentido de que las nuevas tecnologías exigen una reasignación de papeles, distintos retos, aparte de otros planteamientos, como hemos querido apuntar.

 

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